El Estado siempre gana

Si en un casino la banca siempre gana, cuando hablamos de dinero en general, el estado es el que siempre se lleva el gato al agua (hasta cuando la banca del casino gana).

¿Te has preguntado alguna vez cuánto dinero ganas a final de mes realmente? No me refiero al que llega a tu cuenta bancaria procedente de tu empresa, si no el total que la empresa paga por ti, antes de todas las deducciones y de todos los impuestos. La gente en general está muy acostumbrada a ver el ticket de la compra o el del restaurante para ver que no le han cobrado de más, pero muy pocos se fijan en lo que el Estado les quita en la nómina, y en otros pequeños conceptos del día a día, en concepto de impuestos.

Hemos querido empezar este post con esta pregunta, no porque vayamos a hablar de nóminas, o sobre retenciones del IRPF, sino que en esta ocasión vamos a hablar del IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) que se trata de un impuesto indirecto aplicado en prácticamente cualquier cosa que uno quiera comprar en España. Pero antes de empezar a hablar de IVA, debemos explicar la diferencia que existe entre impuestos directos e indirectos.

Impuestos directos: Aquellos que gravan las riquezas y patrimonio de las personas físicas, es decir, aquellos que pagamos en la declaración de la renta, ya sea por nuestros ingresos, o por posesiones, como terrenos o casas.

Impuestos indirectos: Aquellos que recaen sobre el consumo de bienes o servicios, o la comercialización de éstos.

En este sentido el IVA es un impuesto indirecto, pues grava una serie de bienes o servicios de consumo diario. A pesar de que uno puede escuchar que se están bajando impuestos, o de que se intenta ayudar a los colectivos vulnerables, bajando el IVA de la luz, por ejemplo, la realidad es bien distinta. Y ésta no es otra que la recaudación por este impuesto ha subido un 19% en lo que va de año. Además, conocemos el dato, por el cual, la demanda de las familias se ha reducido en torno a un 20%. Entonces se nos plantea una pregunta, ¿cómo puede ser esto posible?

Esto se debe principalmente a la inflación actual tan disparada que estamos sufriendo. Se da la paradoja de que, aunque consumimos un 20% menos, el Estado gana un 19% más con ese consumo, ya que los bienes que compramos tienen un precio mayor. Al tener un precio mayor, y como el valor del impuesto en fijo, es España, un 21% para la mayoría de los productos o servicios, la recaudación sube.

El resultado de este aumento en la recaudación se cifra en torno a 20.000 millones de euros, lo que es una auténtica barbaridad, considerando la situación en la que nos encontramos. En lo que debemos de poner toda nuestra atención, es en realidad, en darnos cuenta de que a pesar de todas las iniciativas políticas o económicas que haga un Gobierno, independientemente del país, la inflación es su mayor aliado para aumentar la recaudación sin que los ciudadanos “nos enteremos”.

Uno de los ejemplos más flagrantes relacionados, en como un Gobierno, nos cobra más impuestos, pero hacer ver a la opinión pública que no, es la situación de la gasolina y el diésel en España.

Principalmente hay cuatro impuestos en los combustibles:

  • IVA = 21%
  • IEH (Impuesto especial sobre hidrocarburos) = 0.47€ para la gasolina y 0.37€ para el diésel
  • IVMDH (Impuesto sobre ventas minoristas del Estado sobre determinados hidrocarburos = 0.024€
  • Tasas al consumo de los hidrocarburos 0.072€

Con estos cuatro impuestos la tasa impositiva sobre la gasolina entorno al 50% y la del diésel entorno al 47%. Hagamos un ejemplo numérico para entender todo el dinero “extra” que obtiene el Estado con los impuestos que recauda del elevado precio de la gasolina debido a la inflación. Solo vamos a considerar dos de los cuatro impuestos, el IVA y el IEH, ya que son los dos con la tasa impositiva mayor sobre el precio final.

Hace un año

Gasolina 1.2€ (Impuestos = 0.25 + 0.47 = 0.72€)

Diésel 1€ (Impuestos = 0.21 + 0.37 = 0.48€)

En la actualidad

Gasolina 2€ (Impuestos = 0.42 + 0.47 = 0.89€)

Diésel 2€ (Impuestos = 0.42 + 0.37 = 0.79€)

Considerando que el consumo del diésel de cinco veces superior al de la gasolina en España, y después de descontar los 20 céntimos por litro (medida que acaba a finales de septiembre) vemos que la recaudación del Estado en este sentido es del orden de 9 céntimos por litro superior a antes de la subida de los combustibles. Pero es que, si consideramos la ganancia del Estado, una vez acabe las subvenciones, será de la escandalosa cifra de 29 céntimos por litro superior a la que teníamos antes del periodo inflacionario. Con lo que queremos que os quedéis en este artículo, es con el hecho de que los Estados y los Gobiernos siempre ganan con la inflación, a pesar de los “descuentos” o medidas de ahorro que tomen de cara al público, si se analizan los datos en cuestión, el resultado es que ellos ganan y tu pierdes.

El Ingeniero de Wall Street.

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